La campaña popular del Comité por el Derecho al Agua (Pani Haq Samti) tenía como doble objetivo movilizar a la opinión pública frente a la privatización del suministro de agua en el estado indio de Maharashtra, y garantizar su distribución, así como restablecer el acceso al agua como derecho.

En Bombay, el derecho al agua en los asentamientos populares (más conocidos como slums o suburbios) fue revocado en 1996, cuando el departamento de Desarrollo Urbanístico del estado indio de Maharashtra ordenó que todas las empresas municipales detuvieran las obras de instalación de infraestructuras de canalización y saneamiento del agua.

Desde entonces, el derecho al agua y demás infraestructuras de saneamiento ha quedado profundamente dañado en estas comunidades. Se estima que en Bombay tres millones de personas no tienen acceso al agua y que esta falta de infraestructuras de saneamiento fuerza al 70 % de ellas a hacer sus necesidades al aire libre. Los residentes de los asentamientos populares compran agua de muy baja calidad por precios muy altos a distribuidores privados; una actividad que ocupa mucho tiempo, en especial para las mujeres, las jóvenes y los niños.

Fotografía: Pani Haq Samiti

En este contexto surge el colectivo Pani Haq Samiti (por sus siglas en hindi, PHS, Comité por el Derecho al Agua), que está formado por residentes de los asentamientos populares, activistas, académicos y organizaciones no gubernamentales. Gracias a las donaciones voluntarias y las contribuciones de instituciones y organizaciones en forma de conocimientos técnicos, investigación, campañas de apoyo, asistencia legal y estratégica, consiguieron movilizar a la gente.

A medida que la movilización adquiría forma, la gente empezó a exigir más transparencia, lo que les llevó a unirse a la formación Pani Haq Abhiyaan (Movimiento por el Derecho al Agua) que, a su vez, sentó las bases de una sólida toma de conciencia generalizada sobre la privatización del agua, hasta el punto de presentar el asunto ante partidos políticos, representantes elegidos y miembros de la Asamblea legislativa y el Parlamento.

Con el tiempo, la amplia ola de agitación y las contundentes campañas que invadieron toda la ciudad dieron como fruto el archivo de la causa por la que se denegaba el derecho al agua a los asentamientos populares. Asimismo, dos jueces sentenciaron que, independientemente de que las casas fueran ‘legales’ o ‘ilegales’, la aplicación del artículo 21 de la Constitución india —que proclama el derecho a la vida— implicaba, intrínsecamente, que el suministro universal de agua es responsabilidad del Gobierno. El 9 de enero de 2017 se emitió una circular a todos los funcionarios municipales para implementar esta política.

El juicio y el subsiguiente cambio de política han sido los mayores logros de la campaña. Los residentes de estas áreas han sido los grandes beneficiados de esta medida, ya que se pondrán a su disposición las infraestructuras de agua necesarias, independientemente de la ‘legalidad’ del asentamiento. Además, la distribución del agua quedará en manos de la corporación municipal, sin depender ya de las costosas fuentes privadas.

Exposición del Pani Haq Samiti sobre el agua en Bombay, en Marine Drive. Fotografía: Pani Haq Samiti

“La transformación que nace de una lucha victoriosa frente a la privatización del agua y evoluciona hacia un movimiento más amplio por el derecho al agua, preocupado por la negación de derechos a las comunidades más vulnerables, es extraordinaria. La decisión judicial a favor de la defensa del acceso universal al agua no hubiera tenido lugar sin una fuerte movilización social."
– Satoko Kishimoto, evaluadora de Ciudades Transformadoras

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